
Testimonios
Programa de Coaching individual

Ana Janeth Escalante
Moni es un persona super congruente con lo que dice y hace, eso me llamó a elegirla y no me equivoqué. Me di cuenta con el contenido que hace y al comunicarme con ella. Moni es la neta. Nunca esperé lo que viví en su acompañamiento, mi expectativa era la normal de alguien que ve una luz cuando está en busca de sanar.
Me sentía muy insegura peronalmente y con muchos miedos y lo que aprendí durante fue que enfrenté el dolor con su ayuda y me di cuenta de que soy más que la emoción que puedo sentir, me di cuenta de que ese momento va a pasar y voy a seguir, me ayudó a encarar mis miedos. Me ayudó a hacerme consciente de que tengo que recordar y mantenerme en la misma sinergia, me encantó la idea de generar mis afirmaciones y es otro aprendizaje que está en mí y que ha sido de enorme ayuda en mi proceso.
Me sentí libre y con más fuerza para seguir en esta hermosa vida. La experiencia al trabajar con Moni es excelente, es la mejor, es paciente y demuestras todo lo el conocimiento que has adquirido en sesiones. Me encanta su orden, que siempre está a tiempo y lista para compartir todo su ser. Yo soy 100% otra puedo ver el cambio en mí. Porque simple y sencillo, a veces me detengo y puedo reconocer el cambio en mí, antes era muy miedosa y siempre estaba preocupada, hoy entrego todo a Dios y vivo con más seguridad y tranquilidad.

Ariana Rivera
Conecté con Mónica porque dentro del proceso entendí el concepto de amor propio como algo más allá del concepto superficial que vemos en el día a día, sino más como un proceso de crecimiento personal. En ese momento necesitaba volver a conectar conmigo, asi que sentí que podía aprender mucho de ella y su forma tan única de mostrar lo que cada persona busca en sí misma. Esperaba fortalecer mi amor propio, aprender a valorarme más, dejar de depender tanto de la validación externa y desarrollar herramientas para sentirme más segura de mi misma y de mis decisiones. Sentía que había descuidado mucho mi bienestar emocional.
Aunque tenía muchas metas y ganas de salir adelante, me costaba priorizarme, poner límites y reconocer mi propio valor. Sabía que necesitaba trabajar en mí. Los aprendizajes que más me tocaron durante el proceso fueron: Entender que el amor propio se construye con las decisiones que tomamos todos los días, que aprender a poner límites no es egoismo sino respeto hacia uno mismo y comprender que mi valor no depende de la aprobación o validación de otras personas. Al finalizar el programa me sentí mucho más segura, tranquila, consciente de mi valor. Aprendí herramientas que sigo aplicando en mi día a día y una perspectiva diferente sobre la forma en la que me trato a mí misma. Fue una experiencia muy cercana y enriquecedora. Me sentí acompañada durante todo el proceso, escuchada y con la confianza de poder abrirme sin sentirme juzgada.
El haber invertido en mi en este programa ha redituado en mi crecimiento personal definitivamente porque aprendí que el amor propio no es solo un sentimiento, sino una forma de vivir. Hoy tomo decisiones con más conciencia, ponto límites cuando es necesario, me trato con más compasión y priorizo mi bienestar sin sentir culpa. Es un crecimiento que sigue reflejándose en mi vida cotidiana.

Aurea Arrieta
Mi expectativa era encontrar un lugar seguro para sentir; un espacio donde pudiera expresar mis pensamientos más profundos, incluso los más difíciles, sin sentirme juzgada, regañada o ignorada o poco contenida. Deseaba vivir un proceso lleno de contención, amor, empatía sin que eso significara dejar de ver aquello que necesitaba trabajar. Anhelaba construir, de la mano de Moni, momentos de epifanía que enriquecieran mi proceso de sanación y evolución.
Desde el primer momento, al sentir y observar la calidez y gentileza de Moni, me sentí segura y profundamente contenida por ella. Sabía que tenía frente a mí una guía con gran sabiduría, experiencia y una enorme calidad humana. Sanar mi linaje femenino, tanto del lado materno como paterno. Atreverme a mirar mi historia para comprender aquello que, desde generaciones atrás necesitaba ser descubierto, observado y sanado. De la mano de Moni encontré la seguridad y la valentía para aceptar mi historia y hacer lo que correspondía en mi proceso. También comprendí que una parte muy importante de mi sanación estaba en el trabajo profundo con mis ancestros. A veces las palabas se quedan cortas para expresar cómo me siento hoy, después de trabajar con Moni.
Hoy vivo con una profunda certeza en mí para afrontar lo que sea que la vida me presente. Me siento poderosa en mi ser mujer y profundamente honrada por la vida que he tenido. He aprendido a agradecer, desde el corazón, todo lo que me ha sucedido; a honrar cada experiencia y a conectar con un profundo respeto y amor con mis ancestros. Hoy me siento orgullosa de la mujer que soy y de la vida que he vivido. Gran parte de esta sanación y de esta nueva perspectiva han sido posibles gracias al acompañamiento de Moni. Sabia, amorosa, y profundamente poderosa. Siempre me ha ayudado a mirar mis experiencias desde una perspectiva diferente; desde un lugar que me permite reconciliarme con los hechos, con las personas y sobre todo conmigo misma.
Mi proceso de sanación lleva impreso tu sello: la sabiduría, el amor y la entrega que pones en todo lo que haces. Pero, más allá de todo el conocimiento que posees, creo que una de sus mayores virtudes es que sabe escucharte profundamente. Tiene la valentía de hacerle caso a su intuición y a la sabiduría de su propio ser, y eso la convierte en una mujer excepcional. A esa sabiduría natural se suma su compromiso constante por seguir aprendiendo y preparándose. Todo lo que estudia y el conocimiento que adquiere enriquece profundamente su acompañamiento y hacen de ella una guía extraordinariamente poderosa para los procesos de sanación de las mujeres. Siempre estaré agradecida de haberte encontrado en mi vida y siempre recomendaré a Moni como Coach y guía para cualquier mujer que desee recorrer un verdadero camino de sanación y transformación.
Hay personas que enseñan desde el conocimiento, pero Moni enseña, además desde la coherencia con la que vive su propia vida. Y, para mí, eso hace toda la diferencia. Definitivamente si vale la pena invertir en mí con ella, con esa sencilla pero poderosa respuesta lo digo todo. He crecido y ha redituado esta inversión. Porque toda inversión que hago en mí siempre vale la pena, pero de la mano de Moni esa inversión se potencializa. Su acompañamiento multiplica el valor del trabajo personal y hace que el crecimiento sea mucho más profundo, consciente y transformador.

Brenda Hernández
Todo comenzó cuando en un curso de campamento de verano me invitaron a dar unas clases sobre diferentes disciplinas de rodeo y ahí conocí a Moni. Fue desde el momento uno que sentí que con ella podía liberarme y sentí una sensación que me ayudaría a poder deshacer todos los nudos en mí cabeza.
La verdad es que yo solo creía que era llegar y decir un par de palabras y que ella me diría que hacer pero con el paso del tiempo entendí que si algo iba a cambiar era porque yo lo trabajaría y ella me ayudó a acomodar todo lo que sentía. Estaba en un punto de mi vida que sentía que todos me iban a atacar y siempre estaba a la defensiva. Aprendí que soy valiosa, que ya pasé ese momento de mi vida y que puedo seguir, que yo controlo lo que siento y nadie tiene derecho de hacerme sentir diferente.
Al finalizar el programa de coaching con Moni me sentí muy liberada, me faltan cosas por trabajar pero tamibén siento que me ha ayudado a madurar y a llevar una mejor relación con las personas. Al trabajar con Moni fue una experiencia muy cómoda. Al final todos necesitamos ayuda y el poder hacerlo con alguien que nos guíe y nos acompañe durante el proceso sin sentirte juzgada es algo que te ayuda a crecer por eso considero valiosa mi inversión con ella.

Diana Rivera
Creo que lo que más me hizo conectar con Mónica Chacón fue saber que compartiamos una historia muy parecida. Al haber vivido abuso durante nuestra infancia. Sentí que había una comprensión desde un lugar muy profundo, porque no solo hablaba desde su profesión, sino también desde su propia experiencia. Eso me hizo sentir identificada, comprendida y con la confianza de abrirme con ella y comenzar este proceso. Mi principal expectativa era aprender herramientas para poder ayudar a mi hijo a atravesar y manejar la pérdida de su abuelo, pensé que el proceso sería principalmente para aprender cómo acompañarlo a él, pero al final, quien terminó recibiendo mucha ayuda y trabajando en sí misma fui yo. Fue algo que no esperaba y que agradezco muchísimo. Me sentía con miedo y no sabía cómo expresar lo que sentía.
Aprendí que también debo pensar en mi y que está bien ponerme como prioridad, porque antes siempre ponía a todos por delante de mí. Entendí que ser yo primero no significa ser egoista, sino cuidarme para poder estar bien para mis hijos. Aprendí que si yo estoy bien, ellos también estarán mejor. Terminé el programa amándome cada día más. Ha sido una experiencia que me ha ayudado muchísimo. Siento que Moni ha dejado una huella muy bonita en mi via y que muchas de las cosas que aprendí con ella las sigo aplicando hasta hoy.
Siempre la recomendaré con mis amistades y familia. Totalmente un excelente inversión para mi ser, porque llegué pensando que necesitaba herramientas para ayudar a mi hijo, pero terminé descubriendo que yo también necesitaba ser escuchada, entenderme y aprender a cuidarme.

Gabriela Colmenero
Siento que conecté con Mónica Chacón porque mia lama gritaba, aunque tengo lo que es suficiente en la vida, había algo que no me dejaba ser feliz, algo estaba gritandome que necesitaba aprender, descubrir y no quedarme con solo lo vivido o experimentado sino había algo que trabajar en mí. Cuando inicié quería descubrir eso que no me dejaba ser feliz, qué era aquello dentro de mí que necesitaba ser trabajado. Me sentía con mucha depresión, perdida, con miedo e incapaz de lograr lo que anhelaba.
Aprendí que nunca debo tener miedo a equivocarme, dejé de criticar y culpar a mis padres de mis propios errores al conocer su propia historia, aprendí a conocerme a mí misma, de dónde venía y el por qué de mis comportamientos. Cosas que no reconocía de mí ni en mí. Fue una experiencia muy bonita, divertida en mucha paz que me ayudó mucho personalmente, siempre me sentí apoyada por Mónica, siempre tuvo respuestas con mucho sentido a mis preguntas, me decía la verdad. A veces era de mi agrado a veces no, siempre fue super sincera y me habló desde su corazón y su experiencia. Me enseñó a ver la via desde otra perspectiva y me sorprendí delo que pude recibir al mirar mi historia de esa manera y reconocí de todo lo que he sido capaz de lograr.
Sin duda ha sido una de mis mejores inversiones. Desde que hice el programa mi vida dio un gran giro desde lo personal como en la abundancia. Es algo que creía que no existía, pero fue algo inexplicable, verdadero, mi vida desde entonces ha sido tan bendecida que nunca creí que podrían existir, una gran mejoría en todos los aspectos de mi vida, en la salud, dinero, el amor. Profundamente agradecida con Dios por haber puesto a Moni en mi camino, un gran honor coincidir en esta vida con ella. Siempre lo voy agradecer y como ella me dijo “El Universo se encargó de nuestro encuentro” amén.

Irma
Conecté con la forma de hablar de Mónica sobre las heridas de la infancia y cómo estas influyen en la forma en que nos relacionamos con nuestros hijos. Sentí que era justo el acompañamiento que necesitaba. Esperaba comprender mejor mis propias heridas, sanar lo que fuera posible y aprender herramientas para no repetir patrones con mi hija. Me sentí con muchas dudas, cargando experiencias de mi infancia y con el deseo de ofrecerle a mi hija una crianza diferente.
Aprendí a identificar cómo mis heridas de infancia podían influir en mis reacciones, a responde con mayor conciencia en lugar de hacerlo desde el dolor, y a fortalecer el vínculo con mi hija desde el amor, la empatía y el respeto. Me sentí más consciente, con mayor paz y con herramientas que sigo aplicando en mi día a día como mamá. Fue una experiencia valiosa. Me sentí acompañada, escuchada y comprendida en todo momento, en un espacio seguro donde pude reflexionar y crecer. Definitivamente haber invertido en mi ha redituado. Porque no solo creí a nivel personal, sino que ese crecimiento ha tenido un impacto directo en la relación con mi hija. Hoy tengo más herramientas para romper patrones generacionales y criar desde un lugar más consciente. Esa transformación ha sido una de las mejores inversiones que he podido hacer.

Kimberly Acosta
El hablar sobre menstruación, un tema tabú incluso entre nosotras las mujeres me hizo ver que Mónica era una persona diferente, que estaba dispuesta a hablar de lo “incómodo”. Yo ya no quería seguir hablando de cosas superficiales, querìa sanar desde el fondo. Trascender esos sentimientos de enojo que tenía en ese momento, no solo ser onsciente el por qué me dolía, quería poder pasar esa barrera que me dejaba a medias.
Me sentía enojada (8/10), frustrada (10/10) y desesperanzada (9/10) con su respectiva calificación. Aprendí que yo no llego tarde jamás, cada experiencia que vivo llega en el momento perfecto, que soy creadora de mi propia realidad, tomar responsabilidad me dio esa libertad que tanto añoraba. También aprendí a que la empatía no es justificar, es hacerse uno con el otro para entender desde ese lugar y así no tomarme las cosas tan personales (es algo que sigo practicando conscientemente). Al finalizar el programa me sentí liberada, amada, con mucha esperanza. Un antes y un después en mi vida, aprender a trascender esas emociones densas me enseño a sentir, a vivir y sobre todo a liberarme, eso es trabajar con Mónica.
Aprender a ser libre desde tu propia responsabilidad. Al aprender a sentir y a sanar, he podido manifestar cosas maravillosas que en un momento consideraba imposibles, han llegado a mi cosas materiales, amor, experiencias inolvidables, dinero, así que en un 100% he recibido de regreso la inversión, no solo económica sino también energética. Digo también inversión energética porque es un gran esfuerzo tomar terapia con Mónica, hay momentos de gran crecimiento y otros más de gran descubrimiento que traen a la luz emociones densas, fuertes, recuerdos que podrían doler y con su acompañamiento todo aquello se libera y logras vivir más ligera, con más amor, con más certeza, porque él no ver las emociones no significa que no están, siempre estarán esperando a ser sentidas.

Laura Arámbula
Conecté con Mónica Chacón por quien es ella. La conozco desde nuestra preparación como educadoras en la Normal del Estado de Chihuahua y siempre la he admirado profundamente. Es una mujer íntegra, fuerte, bondadosa, con una visión muy clara de la vida y un profundo amor por Dios. Siempre la he visto luchar por causas humanas con empatía y servicio. Pero, sobre todo, admiro que nunca se conforma con respuestas superficiales; siempre busca comprender el orígen, la raíz de las situaciones para generar una transformación real. Eso me dio la confiana de saber que, si alguen podía acompañarme en un proceso de crecimiento, era ella. Esperaba encontrar claridad, aprender a conocerme más profundamente y adquirir herramientas que me audaran a enfrentar de una mejor manera los retos que estaba viviendo.
Quería dejar de sobrevivir emocionalmente y comenzar a vivir con mayor conciencia. Llegué con muchas emociones acumuladas, cansancio, miedo, dudas sobre la etapa que estaba viviendo y con heridas que durante mucho tiempo había ignorado o intentado resolver desde lugares equivocados. Sabía que necesitaba un cambio, aunque todavía no alcanzaba a dimensionar todo lo que descubriría de mí.
Uno de los aprendizajes que más marcó mi proceso fue comprender que muchas de nuestras reacciones tienen un orígen mucho más profundo de lo que imaginamos y que sanar requiere valentía, no solo buena voluntad. También entendí, y hoy me queda más claro que nunca, que aquello que veo en mi entorno o que me incomoda de las personas que me rodean muchas veces en un reflejo de algo que necesito trabajar en mí. Dejé de mirar únicamente hacia a fuera para comenzar a mirar hacia adentro, asumiendo con mayor responsabilidad mi propio proceso de crecimiento. Finalmente aprendí que Dios no solo sana a través de la fe, sino que también pone personas y herramientas en nuestro camino para acompañarnos en ese proceso de transformación. Para mí, este programa fue una de esas herramientas. Fue una experiencia profundamente humana, respetuosa y transformadora.
Nunca me sentí juzgada; al contrario, siempre me sentí escuchada, comprendida y acompañada. Mónica tiene la capacidad de hacer preguntas que invitan a reflexionar y llegar al fondo de las situaciones, siempre desde el amor, la empatía y una fe que inspira. Algo que hizo una gran diferencia para mí fue la disposición que tiene para acompañar incluso fuera de las sesiones en caso de crisis emocionales, eso brinda tranquilidad de saber que puedes contar con ella cuando más lo necesitas. Ese acompañamiento tan cercano en momentos tan dificiles. Eso habla de un acto de compromiso y vocación que dificilmente se encuentra en cualquier terapeuta o Coach. Me hizo sentir sostenida, segura y nunca sola durante mi proceso. Sin duda alguna haber invertido en mí con ella ha sido de mucho crecimiento personal porque invertir en uno mismo siempre es una de las mejores decisiones, cuando el proceso está guado por alguen preparado y con una genuina vocación de servicio.
Hoy me conozco mejor, entiendo muchas cosas de mi historia que antes no veía y cuento con herramientas que me permiten tomar decisiones más conscientes. Más que un programa, fue una inversión en mi bienestar, mi paz y en la persona que quiero seguir construyendo.

Laura V.
Cuando veo que un momento tan complicado en la vida de una persona, como puede ser un abuso sexual en la infancia tiene otra cara, una cara más ligera, más comprendida, más valiente y que puede ser una historia contada sin cargar el peso de lo que supone un abuso sexual. Me hizo poner atención a lo que nos compartes en tus redes sociales. Pero lo primero que me hizo buscarte fue mi curiosidad por conectar con mi linaje en los rituales de la luna. En mis sesiones individuales tenía la expectativa de sanar mi propia experiencia de abuso en la infancia. En mis rituales de la luna tenía expectativa de entender y sanar mi ciclo menstrual a través de los mensajes de las mujeres de mi linaje.
En mis sesiones indiviuales me sentía muy nerviosa, con duda y miedo de encontrar cosas dolorosas de mi historia. En los rituales me sentía emocionada, curiosa y con apertura a lo que fuera (disponible se podría decir). En mi proceso individual aprendí: el perdón que soy capaz de brindar, mi libertad de decidir desde donde observo la historia y mi capacidad de acompañarme en todas las emociones que se presenten. En los rituales aprendí: que somos seres cíclicas, que puedo conectar desde mi corazón dispuesto a recibir la información que necesito y que honrar mi historia es una parte fundamental de mi existencia.
En mis sesiones individuales me sentí muy fuerte, valiente, con respuestas encontradas, planes de acción muy claros y mucho amor a mí, a mi historia y a mi futuro. En los rituaels me sentí muy conectada con mis mujeres, conectada con la luna y en comunidad con otras mujeres que estaban trabajando lo mismo que yo. Moni es una coach que te sostiene con mucho amor y comprensión mientras pasas por tu proceso. Hay días con intensidad fuerte y ella está disponible para acompañarte. Hay días con menos intensidad en las que te acompaña a encontrar información, las emociones y las decisiones que cambiar toda la perspectiva.
Además tiene mucha habilidad para escucharte atentamente que te sientes vista todo el tiempo. Por supuesto que ha sido una muy buena inversión para mi crecimiento personal. Porque en mis sesiones individuales en definitiva hubo un antes y un después, ahora me sostengo, no me enredo en los hubieras, entiendo e maenra espiritual y puedo integrar más fácil mi historia a mi vida actual. En los rituales abrí un canal de comunicación con mis antepasados que se quedará conmigo siempre.

Nena Romero
Fue primero a través de la invitación para el Ritual de sanación de Útero, ya que en ese entonces estaba viviendo perimenopausia, teniendo muchos cambios en mi cuerpo y mis emociones y era la primera vez que experimentaba algo así. Después me animé a tener sesiones individuales para reformar más el trabajo que empecé hacer ya que traía muchos juicios y malas experiencias del pasado que tenían que ver con los procesos de ser mujer (períodos menstruales y todo lo que conlleva).
En el Ritual aprendí que guardamos memorias de dolor, miedo, vergüenza, etc. de nuestras ancestras y que a través de este proceso vamos sanando. Mucho de lo que traemos no solo es por nuestras propias experiencias sino por cargas generacionales que vamos repitiendo de manera inconsciente. Que nuestro útero no es un lugar para guardar dolor, sino para crear desde el placer y que en este entendimiento podemos sanar viendo, sintiendo y asintiendo nuestra historia y elegir cambiar. Si sano yo, sanamos todas. Me mostró que no estoy sola, somos muchas pasando por lo mismo y por ello me siento más comprendida en un lugar seguro, hablando abiertamente sin juicios y así todas encontramos apoyo. Me sentí muchísimo mejor al finalizar el programa. Me ha ayudado a conocer que permanentemente soy cíclica y aunque esté en mi etapa de menopausia, reconozco en qué parte de mi ciclo estoy y cómo aprovecharlo. Soy más consciente de mis emociones y me permito ser vulnerable. Mi percepción hacia mi cuerpo cambió totalmente.
Mónica Chacón es la coach perfecta para guiar procesos profundos sobre temas de nuestro cuerpo, nuestro ser mujer y nuestra ciclicidad a través del Ritual de Útero y sus programas de sesiones individuales. Me encanta porque explica con mucho detalle, es abierta, amable, paciente y me ha llevado muy amorosamente a mi interior para encontrar las respuestas y tener otra perspectiva de mi como mujer y la relación que hoy he construido conmigo misma. Considero que haber invertido en mi con ella ha sido sin duda para mi crecimiento personal, por como me he sentido en todo este tiempo despues de llevar varias sesiones, además del conocimiento que ahora tengo fue el proceso de encontrar donde estaba atorada, dónde estaban mis dolencias, procesar en terapia mis emociones y desde ahí elegir hacerlo diferente.
El trabajo no acaba pero ha sido un gran avance y me siento muy satisfecha y ha sido de mucho valor para mi vida.

Yatzirí
Una de las historias que me hizo conectar con Mónica fue que creció entre puros hermanos hombres y lo que yo quería al elegir su acompañamiento fue mejorar los pensamientos que tenía en ese momento de mi vida. Me sentía desubicada en todos los sentidos de mi vida. Y los aprendizajes que mas me tocaron durante el proceso fueron aprender a entender y comprender con compasión a mis papás, tenerme paciencia, invertir en mi tiempo para llenarme y sanar. Observar mis pensamiento. Aún quiero aprender más.


Rituales de Sanación de Útero

Azu
Lo que me llevó al Ritual de sanación de útero fue a través de una invitación de mijo buscando paz emocional. He experimentado muchas cosas, una de ellas fue cuando mi cuerpo estaba en una etapa de que mi útero no dejaba de sangrar. En ese tiempo pasaron muchas cosas fuertes en mi vida y podía mirar como estaba pasando mi vida parecida a mi madre y ahí aprendi que eso no era mío. Mónica me ayudó amarlo y soltarlo. No hubo necesidad de cirugía. Percibo un cambio interior muy fuerte, soy más fuerte, más confiada puedo amar mis antepasados sin reproches sin culpas, sin odio, ahora entiendo y lo hago con amor. Agradezco a Moni por su ayuda, por su don compartido hacia mi.

Cinthia Arvizo
Lo que me ha traído el ritual de sanación de útero es que he hecho las pases con mis generaciones anteriores, que he podido arreglar mi relación con mi madre, he aprendido a decir no a las personas cuando quiero decir no, sin sentirme mal. He aprendido a dejar de sentirme culpable y que las cosas que piensen los demás de mí no me definen ni son mis propios pensamientos. He aprendido a valorarme como mujer, como persona y a entender que las decisiones de mis ancestros no tienen que ser realmente lo que yo voy a hacer también.
He aprendido a cambiar mis creencias como mujer, como persona, como madre, como hija, como mujer trabajadora. Las expectativas que yo tenía creo que fueron superadas, yo creía que iba a sanar y amar mi cuerpo tal y como era porque en cierta parte habia un rechazo de mi útero, no sé si era por la violación que tuve de pequeña o las relaciones que tuve anteriormente pero fue más que eso. Mis expectativas fueron más que superadas, aprendí a definirme como mujer, aprendí a quererme tal y como soy, aprendí a enamorarme de mí y sobretodo a aceptarme tal y como soy. Que hay cosas que todavía estoy trabajando porque me falta mucho pero ya me acepto las cosas que tengo, no me veo con defectos y las cosas a lo mejor que me pasaron de pequeña como mujer, cuando eres violentada, aprendí a quitar culpas y eso me ha hecho sanar demasiado.
El ritual de sanación de útero me ha cambiado la vida realmente. He experimentado nuevas sensaciones de amor hacia mi, una paz y tranquilidad, claridad, empatía conmigo, con mis generaciones. Ha cambiado la forma de criar a mis hijas, las decisiones que tomo ante mi vida, me he alejado de personas y acercarme a otras. Mi cuerpo se ha transformado en mi templo, tengo un profundo amor , dejé de rechazarlo y fue gracias a tu guía y al ritual.

Cinthia Ponce
La curiosidad de ver en que consistía y el deseo de evolucionar y avanzar por mí, por las que fueron y por todas las que siguen. La verdad no tenía idea de lo real y efectivo que sería. Me siento en paz, en calma, feliz con el propósito. He entendido más a las mujeres de mi linaje y me ha ayudado a aprender a no jugar, solo observar con amor y entender nuestro proceso.

Diana Cárdenas
Lo que me atrajo al ritual fue buscar la sanación, no solo de mi sino de mi linaje, mi descendencia, romper con historias, con todo eso que inconscientemente cargamos que no nos damos cuenta. Ese fue mi deseo, fue por lo que yo quise unirme también, asi como entender mi historia, de las mujeres. Pero en ese momento yo pensé que iba a trabajar solo con mi mamá, como el entenderla para entender mi historia.
Todos y cada uno de los rituales que he vivido ha sido un momento de paz, de encontrarme, de consuelo cuando emocionalmente me he sentido complicada. Es un espacio de sentir amor hacia mi, de recibir, de andar cargada a soltar y volverme a llenar y esto me ha permitido conectar conmigo misma, con la tierra. Siempre un momento de retomar, cada ritual.

Eli
Me atrajo la posibilidad de conectar más profundamente con mi energía femenina y sanar aspectos de mi historia que podían estar relacionados con mi linaje. Llegué con una mente muy abierta, sin expectativas demasiado específicas. Quería permitirme vivir la experiencia y descubrir qué podía mostrarme. Me he sentido más conectada conmigo misma y con mi historia. Ha sido un proceso de mucha introspección, conciencia y liberación emocional. Siento que cada ritual me ha ido revelando información valiosa que se relaciona entre mi linaje y lo que estoy transitando en el momento del ritual. Cada uno me ha permitido mirar mi historia familiar desde un lugar diferente, reconocer patrones y comprender que hay cosas que puedo honrar sin necesidad de seguir cargándolas o repitiéndolas.

Lety
Lo que me atrajo fue la verdad ver de que trataba esto, ya que nunca lo había experimentado y estaba conociendo todo tipo de rituales. Expectativas no tenía, estaba en algo desconocido para mi y estoy fascinada. Experimenté muchas emociones, encontradas. Ya que fueron sentimientos lindos, fuertes. Llorar y a la vez sentir una paz inmensa. Me gusta mucho la sensación que siento cada ve que participo en cada ritual, Moni nos lleva a una experiencia hermosa que me da mucha tranquilidad y relajación, me siento muy bien.

Mariana
Super agradecida por la invitación a ser parte de los rituales. Me atrajo la oportunidad de romper patrones que arrastramos sin darnos cuenta, ayudar a nuestras descendencias a no repetir experiencias que no nos corresponden. Mi expectativa siempre fue sentirme liberada, definitivamente se logró. Siento que de alguna manera ayudé a mis ancestras a liberarse también, siento que las cargas se hicieron aligerar y aprendí un poco a quedarme solo con lo que me corresponde. Transformé la perspectiva que tenía de mis ancestras y entendí que ellas también sufrieron y cargaron cosas que tampoco debían cargar. Comprendí muchos de sus sacrificios y como les hubiera servido romper patrones para liberarse también.

Mine
Cuando asistí a una de sus clases por primera vez, Moni nos dio información totalmente nueva que no logré entender por completo pero me dio mucha confianza y seguridad. Me dejó queriendo saber más y aprender sobre la sanación de útero. No tenía ninguna expectativa. Cuando inicié me sentía un poco confundida porque nunca había escuchado sobre sanar mi linaje hasta mi séptima generación. Durante el viaje hacia cada útero de mis ancestras, me hizo sentir que las vi, me hizo entenderlas y aceptarlas. Al final de cada ritual me siento más ligera, más en paz y más consciente del amor por mi linaje. Cada Ritual es muy hermoso y muy sanador, realmente hermosa. Ha redituado mi inversión en esto mucho porque estoy más en paz, menos enojada, me siento liberada, honrada por mi linaje.

